Cosas del campo

Cosas del campo

Caminar por esos trillos que atraviesan cañadas, que entran y salen del monte silvestre que las ocultan, sendas que se abren paso en el campo resistiéndose a desaparecer como caminos vecinales que fueron - hoy invadidas por los pastos -.

Encontrarse a cada paso con talas, coronillas y espinillos que motean el paisaje, escuchar el canto de los pájaros que cuidan celosos sus nidos escondidos en la espesura de sus copas, o el aviso del hornero centinela que delata al andariego invasor, descubrir aromas que el viento de las cuchillas trae de lejos, cruzar alambres, esquivar bañados, atravesar la tierra arada y terronuda, meterse en un trigal bamboleante, es solo parte de la magia del campo desde la perspectiva de los sentidos y es aprender a querer nuestra tierra y valorar lo que nos brinda de la mano del trabajo del productor.

El campo está cerca, siempre distinto, siempre disfrutable para el caminante.