CENTRO DE DESARROLLO REGIONAL

VILLA MARÍA

Perfil Integral de la Comunidad

Villa María se encuentra en la parte norte de la 6ª Sección Catastral del departamento de San José.

La población rural dispersa, censada en esta zona de 23163 hectáreas, es de 1386 personas, 269 de las cuales son menores a los 14 años, 914 de 14 a 64 años, y 263 mayores a 65 años (Censo General Agropecuario, MGAP, año 2000).

Villa María se encuentra en una zona netamente rural y no posee fuentes laborales, sus habitantes trabajan en predios rurales o en ciudades alejadas. Cuenta con 240 viviendas, y una población de 620 personas, de las cuales 303 son mujeres y 317 son hombres. La otra localidad es Rafael Peraza con 1277 habitantes, sobre la ruta Nº 1 a tres kilómetros de Villa María, y aunque también pequeña sí posee una variedad de servicios y fuentes laborales. Y el pueblito Radial, en la intersección de las rutas 1 y 3, a 5 kilómetros de Villa María, con una población de 250 personas.

En materia de educación, un alto porcentaje de la población objetivo ha podido finalizar solamente los estudios primarios. Se trata de un colectivo enclavado en un medio rural empobrecido, y que se encuentra desprotegido de políticas educativas-sociales que propicien una mejor calidad de vida.

Y en lo que respecta a las mujeres rurales de estas zonas, carecen de la formación necesaria y de acceso a la información y ello suele ir en detrimento de sus recursos y competencias. La Asociación Nacional de Grupos de Mujeres Rurales del Uruguay plantea su diagnóstico con las siguientes palabras: “Una de las principales necesidades que han impulsado a las mujeres rurales a buscar alternativas económicas para sus familias es la de conseguir una solución que evite, en alguna medida, el gran problema de la migración desde el campo a la ciudad.

Si bien la mayoría de las mujeres trabaja en el propio establecimiento, y esta actividad se suma a lo que es el trabajo de la mujer en el campo, como el ordeño, el cambio de franja en las praderas o el
racionamiento de los animales, además de todas las tareas de la casa.

No es sólo por la mujer que nosotros nos hemos movilizado, sino también por la familia rural.
Es para no desarraigarnos, para no perder nuestra cultura, ya que nosotras no nos imaginamos viviendo en otro lugar que no sea en el campo.

Ver las taperas, que las van rodeando como fantasmas, sentirse cada día más solas en el medio rural, alimenta la rebeldía de las mujeres rurales, que buscan alternativas a la profunda crisis socioeconómica por la que atraviesa el campo uruguayo.

Potencialmente existe la demanda de apoyo y una gran necesidad de buscar la forma para incentivar que la población más joven no siga emigrando hacia las ciudades en busca de otros medio de vida.

En cuanto al acceso a las Nuevas Tecnologías del Conocimiento, es importante señalar que la brecha es aún mayor, producto fundamentalmente de los bajos ingresos, la nula oferta de las autoridades públicas en tal sentido, y la imposibilidad de conexión en el medio rural debido a la poca área de cobertura de las empresas que brindan la conexión a Internet, y el alto costo en aquellas zonas donde esta es posible, desconociéndose en gran medida las herramientas que puede brindar la inclusión tecnológica tanto en relación a la calidad de vida como al derecho a estar informados e incluidos en el mundo digital.-


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